Por Redacción Cultura | 18 de febrero de 2026

NUEVA YORK — Mañana miércoles 18 de febrero, el mundo del arte y la música celebra el cumpleaños número 93 de Yoko Ono. La artista japonesa, una de las figuras más polarizantes e influyentes del siglo XX, llega a esta edad convertida en un ícono de la vanguardia que logró trascender la enorme sombra de su matrimonio con John Lennon.

Aunque en los últimos años se ha mantenido alejada de los reflectores, residiendo tranquilamente en su apartamento del edificio Dakota en Nueva York y delegando la gestión de sus negocios en su hijo Sean Lennon, su influencia artística permanece intacta.

Más allá de The Beatles: Una pionera del arte conceptual

A menudo reducida injustamente por la prensa sensacionalista como «la mujer que separó a los Beatles», la historia ha comenzado a reivindicar a Yoko Ono como una gigante del arte por derecho propio. Antes de conocer a Lennon en 1966, Ono ya era una figura central del movimiento Fluxus y una pionera del arte performático.

Su obra «Cut Piece» (1964), donde invitaba al público a cortar su ropa con tijeras, es hoy estudiada como una pieza fundamental del feminismo y el arte participativo.

Un legado de paz activo

A sus 93 años, su mensaje pacifista sigue resonando. La campaña «War Is Over! (If You Want It)», que lanzó junto a Lennon hace más de medio siglo, continúa siendo un himno visual en tiempos de conflicto global. Además, su trabajo musical con la Plastic Ono Band ha sido revalorizado por nuevas generaciones de músicos alternativos, desde Lady Gaga hasta The Flaming Lips, quienes reconocen en sus gritos y experimentación sonora la semilla del punk y el new wave.

Este 18 de febrero no solo celebramos la longevidad de una celebridad, sino la persistencia de una visión artística que siempre apostó por imaginar un mundo mejor.