El día que el audio digital conquistó el mundo
Marzo de 1983 marcó un antes y un después definitivo en la industria tecnológica y del entretenimiento. Tras su debut inicial exclusivamente en el mercado japonés a fines de 1982, el formato de Disco Compacto (CD) y los primeros reproductores de CD comenzaron a distribuirse a nivel mundial.
Esta innovación introdujo un cambio drástico en los hogares. Atrás quedaban el siseo de las cintas de casete y los crujidos característicos del vinilo; el CD prometía un sonido digital prístino, durabilidad y, por primera vez, la magia de poder saltar de una pista a otra de forma instantánea.
El impacto en la industria de los años 80
La adopción de esta nueva tecnología redefinió la forma en que consumíamos nuestros discos favoritos. Clásicos del rock, el pop y las grandes bandas sonoras de los años 80 encontraron en este brillante disco de 12 centímetros el vehículo perfecto para llegar con máxima fidelidad a los oyentes.
El lanzamiento mundial de los reproductores de CD no solo modernizó los equipos de sonido, sino que salvó a una industria musical que venía de una recesión a principios de la década, sentando las bases tecnológicas para la posterior explosión de ventas que dominaría hasta finales de los años 90.

