La historia detrás de uno de los mayores éxitos musicales de los años 90 volvió a generar interés tras la muerte de su intérprete más conocida. En enero de 1990, la entonces poco conocida cantante irlandesa Sinéad O’Connor lanzó el sencillo “Nothing Compares to You”, incluido en su álbum “I Do Not Want What I Haven’t Got”. La artista falleció el 26 de julio de 2023 a los 56 años, dejando un legado marcado por esta emblemática canción.
El tema alcanzó el número uno en 37 países y superó los 10 millones de copias vendidas a nivel global. Además, la revista Rolling Stone lo ubicó en el puesto 162 de su listado de las 500 mejores canciones de todos los tiempos. Con el paso del tiempo, la composición ha sido descrita como “la mejor canción de Prince sin Prince”, en alusión a su verdadero origen.
Aunque popularizada por O’Connor, la canción fue escrita en 1984 por Prince, quien la habría dedicado a su entonces pareja, la joven aspirante a cantante Susana Melvoin, hermana de Wendy Melvoin, guitarrista de su banda The Revolution. En ese período, Wendy mantenía una relación con la tecladista Lisa Coleman, también integrante del entorno musical del artista.
Según diversos relatos, tras el término de su relación con Apollonia Kotero, Prince visitó el departamento de Wendy en Minneapolis, donde conoció a Susana. Motivado por su talento, impulsó la creación del grupo “The Family”, integrado por Wendy, Lisa y Susana, con el objetivo de proyectarla como vocalista. Para ese proyecto compuso “Nothing Compares to You”, canción que consideraba un regalo personal y que no deseaba masificar.
El tema fue grabado en octubre de 1984 por The Family, con Paul Paterson como voz principal y Susana en los coros. El álbum, lanzado en 1985, pasó desapercibido, dejando la canción prácticamente en el olvido durante varios años.
El giro llegaría el 7 de enero de 1989, cuando Prince despidió a su mánager Steve Fargnoli, quien posteriormente se trasladó a Londres, Inglaterra, en busca de nuevos talentos. Fue allí donde conoció a Sinéad O’Connor. Con la intención de posicionarla internacionalmente, Fargnoli rescató la canción, pese a saber que Prince la consideraba una pieza íntima.
La decisión también ha sido interpretada como una forma de revancha profesional. El mánager impulsó una nueva versión con arreglos modernos, incluyendo un distintivo loop de batería, convirtiéndola en el sencillo principal del disco de O’Connor. Paralelamente, difundió el rumor de que la cantante mantenía un vínculo cercano con Prince, asegurando que el tema había sido escrito para ella, lo que aumentó el interés mediático, aunque “jamás se habían visto nunca en su vida”.
El videoclip, grabado en París, específicamente en el Parque de Saint-Cloud, fue clave en el éxito del tema. En él, la interpretación emocional de O’Connor, especialmente la escena en que aparece llorando, fue auténtica. Según la propia artista, ese momento reflejaba el dolor por la reciente muerte de su madre. Las líneas “All the flowers that you planted, Mama / In the back yard / All died when you went away” adquirieron así un significado profundamente personal.
Pese al impacto global de la canción, la relación entre O’Connor y Prince estuvo marcada por tensiones. La cantante llegó a describirlo como “un diminuto Hitler musical”, acusándolo de no aceptar el éxito que ella alcanzó con su composición. Por su parte, Prince le reprochó que nunca lo contactara para realizar una versión conjunta.
Años más tarde, O’Connor decidió tomar distancia definitiva del tema. En un comunicado, aseguró: “jamás volvería a cantar ‘Nothing Compares to You’”, argumentando que tras más de dos décadas interpretándola, ya no podía transmitirle la misma emoción: “después de cantar esa canción durante 25 años y nueve meses, más o menos, finalmente me quedé sin nada que pueda usar para proveerle emoción a la interpretación”.
La canción, sin embargo, permanece como uno de los mayores hitos de la música contemporánea, marcada por una historia tan compleja como su propia carga emocional.
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